Renovables: motor del crecimiento y competitividad industrial en Europa
El pasado 26 de febrero la Comisión Europea presentó el Clean Industrial Deal, la primera gran iniciativa política de este ciclo legislativo europeo que describe medidas concretas para convertir la descarbonización en un motor de crecimiento para impulsar la industrialización y la competitividad industrial en Europa.
Entre las iniciativas más significativas, destaca la apuesta de la Comisión para fomentar los Acuerdos de Compra de Energía (PPAs), mediante la creación de un proyecto piloto del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que estará dotado de 500 millones de euros para garantías respaldadas por el BEI para la firma de PPAs y que contribuirá a impulsar el mercado de PPAs.
Asimismo, la CE revisará su orientación sobre este tipo de garantías para asegurar la claridad y accesibilidad de los estados miembros que apliquen estos esquemas de financiación y desarrollará una guía sobre la combinación de proyectos híbridos de contratos por diferencias a través de subastas y PPAs.
Lo cierto es que, en los últimos años, los PPAs han emergido como una herramienta clave para impulsar la transición energética. Estos contratos a largo plazo entre generadores y consumidores de energía ofrecen precios estables y predecibles, para ambas partes a largo plazo.
Según los últimos datos de Red Eléctrica, la potencia solar fotovoltaica instalada en España ya supone cerca del 25,1% del total de la estructura, aportando alrededor de 33.031MW. Esta tecnología cerró 2024 como el mejor año de su historia con una producción total de 44.520 GWh, el 17% del total nacional.
Con este crecimiento, España se consolida como el segundo país con mayor capacidad instalada de energía solar (térmica y fotovoltaica) entre los países europeos miembros de ENTSO-E.
Asimismo, según datos de WindEurope, en 2024 se firmaron 41 contratos PPA en España, incluyendo contratos de energía solar y acuerdos híbridos de solar y eólica, por una capacidad total de 3.125MW, lo que supone un incremento del 7,2% del volumen contratado respecto a 2023. En total, España concentra el 23,2% de los contratos PPA firmados en Europa.
Los PPAs no solo aseguran precios estables a largo plazo para generadores y compradores de electricidad renovable, sino que también actúan como una herramienta clave para reforzar la competitividad de las empresas. Este tipo de acuerdos representan una oportunidad única para sectores tan diversos como retail, alimentación y bebidas, transporte o tecnológico, que son particularmente sensibles a los precios de la electricidad.
Estos sectores pueden beneficiarse de precios estables a largo plazo sin necesidad de una inversión de capital inicial, acreditando el consumo de energía renovable mediante la certificación de las garantías de origen y, al mismo tiempo, reduciendo costes al acceder a suministros más asequibles.
Gracias a su recurso solar, los contratos de compraventa de energía vinculados a plantas renovables ubicadas en España se posicionan como unos de los más atractivos en precios a nivel europeo y, por lo tanto, como una herramienta clave para mantener la competitividad y la resiliencia de las empresas.
Sin embargo, el desafío radica en cómo asegurar suficientes PPAs. Atraer a las industrias electro intensivas e impulsar la electrificación es prioritario, pero también es necesario un entorno regulatorio favorable que garantice la viabilidad de los proyectos renovables a gran escala y fomente una mayor inversión en el sector.
Frente a este reto, las energías renovables como la solar fotovoltaica se posicionan como una fuente de suministro especialmente competitiva para fomentar la industrialización del país y la consecución de los objetivos climáticos nacionales recogidos en el PNIEC (2021-2030) y, entre otros, para alcanzar el 42% del consumo total de energía a partir de fuentes renovables en 2030.
Por otro lado, la celebración de subastas del Régimen Económico de Renovables podría potenciar aún más la inversión en renovables, proporcionando estabilidad financiera adicional a los inversores, atrayendo financiación bancaria y aumentando la certidumbre en el mercado.
Finalmente, el debate sobre la reforma del mercado eléctrico en Europa ha puesto de manifiesto cómo los mercados de futuro pueden ser una herramienta para mejorar la liquidez y ofrecer productos adaptados a la generación renovable. Ampliar las opciones de contratación a largo plazo permitiría reducir la exposición a la volatilidad, fomentando una inversión más segura en energías limpias.
La combinación de PPAs, CfDs y mercados de futuro crearía un ecosistema más robusto para la financiación de renovables en España. Garantizar el acceso a estos mecanismos es crucial para que las empresas puedan beneficiarse de los acuerdos de compra de energía limpia y para que puedan seguir siendo competitivas.
Impulsar el crecimiento económico del país a la vez que impulsamos la transición energética requiere marcos regulatorios estables y rutas a mercados complementarias. Un mercado que combine PPAs sólidos, contratos por diferencias y mercados de futuro bien diseñados será clave para desbloquear nuevas inversiones en energías renovables y desarrollar un sector industrial más competitivo para España y para Europa.
Juan Luis Cantón, Country Head, Lightsource bp España